Las fuerzas del orden de Texas anunciaron el 15 de septiembre que siete personas que no son ciudadanos, imputadas por fraude electoral en relación con las elecciones de 2024, fueron detenidas en el marco de una investigación en curso.
Seis de los imputados son residentes permanentes legales procedentes de países que van desde Nigeria hasta la India.
El séptimo sospechoso es un ciudadano mexicano —y delincuente condenado— que había sido deportado anteriormente.
Las personas que no son ciudadanas, incluidos los residentes legales permanentes, no pueden votar en las elecciones estatales y federales.

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Los siete sospechosos habrían mentido en los formularios de inscripción electoral y habrían votado en elecciones anteriores, aunque dos de ellos solo emitieron votos provisionales que posteriormente fueron rechazados, según declaró el fiscal federal Ryan Raybould.
Se dictaron órdenes de detención contra otros dos sospechosos, cuyos nombres no se revelaron.
"Todos los sospechosos se enfrentan a años de cárcel", dijo Raybould. Mentir en un formulario para votar ilegalmente conlleva una pena de hasta dos años y votar ilegalmente, de hasta un año.
"Estos cargos envían un mensaje claro: Vamos a hacer cumplir la ley", declaró Raybould durante una rueda de prensa en Fort Worth.
"Haremos que los infractores rindan cuentas. Y salvaguardaremos el proceso electoral para los ciudadanos a los que está destinado".
Las detenciones forman parte de una investigación en la que participan varias agencias, entre ellas la Fiscalía General de Texas, dirigida por Ken Paxton, la Fiscalía Federal del Distrito Norte de Texas, el FBI y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional.
"La influencia extranjera no tiene cabida en las elecciones estadounidenses", dijo Paxton al iniciar la investigación en junio.
Se le preguntó a Raybold si el hecho de que solo hubiera 10 personas imputadas —de entre los 800,000 votantes del condado de Tarrant, en Texas— demostraba que el problema no estaba muy extendido.
"Un solo voto, un solo caso de fraude electoral, ya es un problema porque diluye el valor de cada ciudadano estadounidense que emite su voto", respondió y añadió que a las autoridades no les preocupaba qué candidato hubieran elegido los presuntos defraudadores.
Las detenciones se producen además una semana después que tres personas fueran detenidas por presuntamente pagar a personas sin hogar en el barrio de Skid Row, en Los Ángeles, para que firmaran peticiones utilizando datos de identidades de votantes robadas.
En otro caso ocurrido la semana pasada, un antiguo candidato a la alcaldía de Cotton Valley, Luisiana, fue acusado de presentar ilegalmente una solicitud de voto en nombre de un ciudadano no estadounidense procedente de Jamaica.
En la solicitud se afirmaba que era ciudadano estadounidense y, al parecer, votó en las elecciones locales y federales de 2024.
Con información de Naveen Athrappully.

























