Elementos de la Policía Nacional de Colombia, en colaboración con la DEA, lograron la desarticulación de un grupo criminal vinculado al Clan del Golfo, denominado como organización terrorista por EE. UU. en 2025.
Con el golpe a esta organización criminal se logró la captura de 10 personas, una de ellas con fines de extradición a Estados Unidos. Además, se incautaron 39 bienes avaluados en más de USD 12 millones que constaban de inmuebles, sociedades, establecimientos comerciales y vehículos, según informó en un comunicado a través de X el presidente colombiano Abelardo de la Espriella este 10 de septiembre.
Según lo expuesto por el mandatario, esta célula delictiva realizó cerca de 2000 transacciones internacionales que sumaron 2.3 billones de dólares. Detalló que los movimientos se lograron a través del uso de criptoactivos, lo que facilitó el ingreso del dinero proveniente del narcotráfico al sistema financiero de Colombia.

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La operación, además de contar con la participación de la agencia estadounidense, tuvo la participación de la Fiscalía General de Colombia, informa el comunicado del mandatario. Los hechos ocurrieron en los departamentos de Antioquia y Valle del Cauca en Colombia, dos de las regiones más golpeadas por el crimen organizado en el país sudamericano.
“La orden es golpear a los narcotraficantes donde más les duele: en la droga y en el bolsillo. Vamos por sus rutas, sus testaferros, sus empresas, sus propiedades y cada peso producto del crimen. El que se enriquezca con el narcotráfico perderá su libertad y perderá sus bienes”, declaró el mandatario colombiano.
El Clan del Golfo —también denominado Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) o los Urabeños— nació de los restos del paramilitarismo colombiano y evolucionó hasta consolidarse como una estructura criminal de poderío nacional, según informa Insight Crime, un centro de investigación periodística especializado en el estudio del crimen organizado, el narcotráfico, la corrupción y la seguridad ciudadana en América Latina y el Caribe.
Esta organización criminal fue denominada como organización terrorista extranjera (FTO, por sus siglas en inglés) y terroristas globales especialmente designados (SDGT, por sus siglas en inglés) por el gobierno del presidente Trump en diciembre de 2025.
En su comunicado, el gobierno estadounidense define al Clan del Golfo como una organización delictiva violenta y poderosa con miles de miembros.
En cuanto a Colombia, desde la llegada de De la Espriella a inicios de agosto, el mandatario ha informado sobre diversos golpes al crimen organizado, como parte de su promesa por establecer la paz en el país y combatir a los grupos violentos.
“Desde el primer día fui claro: la paz no puede ser refugio para criminales ni mecanismo de impunidad”, expresó el mandatario a través de X el 26 de agosto en referencia al plan de seguridad del expresidente Petro denominado “Paz Total”, que buscaba acabar con el largo conflicto armado del país mediante una estrategia de negociaciones con los distintos grupos armados.
Asimismo, la administración de De la Espriella consolidó su sintonía diplomática con Estados Unidos al adherirse a dos de sus coaliciones estratégicas más relevantes: el Escudo de las Américas, creado por el presidente Trump y el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y la Coalición contra los Cárteles de las Américas (ACCC, por sus siglas en inglés), una iniciativa del Departamento de Guerra de EE. UU.
Ambas coaliciones buscan afianzar la estabilidad regional en Occidente mediante operaciones coordinadas y una cooperación bilateral más profunda.
En este contexto, durante su visita por Colombia este martes, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se reunió con De la Espriella y le expresó que Washington reconstruirá y profundizará la cooperación bilateral en materia de seguridad, al reconocer que las redes criminales que operan en el país sudamericano representan una amenaza directa para los estadounidenses.
El secretario resaltó que un país no puede progresar sin seguridad, agregando que las amenazas que enfrenta Colombia son las mismas que enfrenta Estados Unidos.
Por su parte, De la Espriella reafirmó su intención de convertir a Colombia en un socio estratégico para Washington con el fin de garantizar la estabilidad regional. Para lograrlo, el mandatario presentó el denominado "Plan Patriota del Siglo XXI", una ambiciosa estrategia de combate al narcotráfico que contempla la modernización integral de sus fuerzas armadas mediante la mejora de aviones, drones, radares, helicópteros y sistemas de defensa aérea, así como un robusto fortalecimiento en áreas de inteligencia, ciberdefensa y operaciones de sus fuerzas especiales.
Con información de Owen Evans.
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